Cada barrio de Palma tiene sus propias plagas. En el casco antiguo quedan forjados con vigas de madera y una red de alcantarillado de más de un siglo. El Eixample está lleno de patios de luces y bajantes compartidas, Portixol y el Molinar tienen azoteas a cincuenta metros del mar, y en Son Castelló y Can Valero las naves dejan los muelles de carga abiertos media jornada.
Por eso el diagnóstico cambia según la calle. Una cucaracha oriental (Blatta orientalis) en Sa Gerreria suele venir de una arqueta, mientras que en un bloque de Son Gotleu casi siempre sale del cuarto de contadores. Acertar con ese detalle es lo que hace que el tratamiento dure y no tengas que repetirlo en marzo.
Hacemos control de plagas en Palma para comunidades, hostelería, alquiler vacacional y empresas del polígono, con parte de intervención firmado y productos inscritos en el Registro Oficial de Biocidas.
Si vives en el casco antiguo o en Santa Catalina, hay dos trabajos muy de Palma que seguramente te suenen: el control de palomas y gaviotas en patios y cubiertas y el tratamiento de vigas con carcoma o termita en edificios antiguos. Desde Son Castelló damos servicio de control de plagas a toda la isla.