Picudo rojo en las palmeras de una villa
Picudo rojo en dos Phoenix canariensis de una villa. Saneado de la corona, endoterapia y revisiones cada ocho semanas.
Leer el casoAsí tratamos la termita subterránea que se comía las jácenas de una possessió en Santa Maria del Camí. Desde el suelo no se veía ningún daño, pero tres vigas estaban vaciadas por dentro.
La propiedad nos llamó por algo que parecía no tener relación: en la cara interior de un muro del porche había aparecido un cordón de tierra y querían saber qué era. Ese cordón, parecido a un churro de barro pegado a la pared, es la señal típica de la termita subterránea.
Santa Maria del Camí es término vecino de Marratxí y comparte con él el mismo tipo de construcción: muros de marés, forjados de vigueta de madera y arranque de los muros en contacto directo con el terreno. Es el tipo de casa donde más casos de termita atendemos en la isla.
Antes de la visita, la propiedad suponía, con cierta lógica, que aquello era humedad y que la madera del techo estaba sana porque no tenía ningún agujero.
En la inspección sondeamos a mano con punzón las zonas de apoyo, usamos detección instrumental para localizar actividad dentro de la madera sin abrirla y revisamos el perímetro exterior para ver por dónde entraba la colonia desde el terreno.
La colonia estaba activa, así que la estructura estaba peor de lo que la propiedad esperaba. En cambio, el daño se concentraba en los apoyos y no había pérdida de sección en el centro de los vanos, lo que daba margen en cuanto a plazos.
La especie era Reticulitermes lucifugus, la termita subterránea habitual en Baleares. Vive en el terreno y sube a la madera, así que tratar solo la viga no sirve de nada mientras la colonia siga en el suelo.
La diferencia con la termita de madera seca (Cryptotermes brevis) y con la carcoma está explicada en la ficha de tratamiento contra termitas.
El tratamiento de la madera incluyó dos trabajos en paralelo, uno sobre el insecto y otro sobre la estructura.
Colocamos estaciones enterradas alrededor de la vivienda, en el trazado por el que la colonia accede al edificio. El cebo lleva un regulador de crecimiento que las obreras se pasan entre ellas (trofalaxia) hasta que cae la colonia entera.
Inyección en el arranque del muro y en las juntas de solera donde se localizaron los cordones, para cortar la vía de acceso mientras el cebo hace su trabajo.
Inyección y aplicación superficial en las tres jácenas, el cerco y el rodapié afectados, con producto de acción curativa y preventiva.
El saneado y el refuerzo de las tres zonas de apoyo los encargó la propiedad a su constructor, porque el tratamiento elimina el insecto pero no devuelve la sección de madera perdida.
El cebo perimetral no actúa de inmediato, así que en cada revisión el avance se mide por el consumo de cebo y la presencia de obreras.
| Revisión | Estaciones con actividad | Lectura | Acción |
|---|---|---|---|
| Instalación | — | Colonia activa confirmada en el interior | Se enterran las estaciones y se inyectan los puntos de paso |
| A los 2 meses | Varias en el flanco del porche | Consumo de cebo alto | Reposición de carga en las estaciones consumidas |
| A los 5 meses | Menos estaciones activas | Consumo en descenso | Se mantiene el sistema sin cambios |
| A los 8 meses | Actividad residual | Sin obreras en la mayoría de estaciones | Sondeo de control en las jácenas |
| A los 12 meses | Ninguna | Consumo cero y madera sin actividad | Paso a revisión anual preventiva |
Tomamos las lecturas siempre en las mismas condiciones y con el mismo criterio, porque si el método cambia de una visita a otra los datos dejan de ser comparables.
En una casa antigua el enjambre de primavera es la única señal visible. Si lo has visto este año, la inspección con detector se hace esta semana y de ahí sale el alcance del tratamiento por inyección y cebos.
A los doce meses el consumo de cebo era cero y el sondeo de las tres jácenas no detectaba actividad. Mantenemos el sistema perimetral con una revisión anual, porque en este tipo de vivienda otra colonia de la zona puede ocupar el mismo terreno años después.
Conviene tener claro el plazo. Un tratamiento de termita subterránea bien hecho dura meses, y si alguien ofrece eliminar la colonia en una sola visita, lo más probable es que trate la viga y deje el nido intacto.
Se dejó de apilar leña y restos de poda contra el muro y se retiró la tierra que cubría el arranque en dos tramos. No cuesta nada y reduce mucho la probabilidad de que una colonia nueva encuentre el mismo camino.
La propiedad aprovechó la visita para revisar el mobiliario antiguo del interior, y en dos piezas sí apareció carcoma. Es otro insecto, con su propio tratamiento y sin relación con las termitas. En las viviendas tradicionales de Marratxí y su entorno es frecuente encontrar las dos en la misma casa.
Abajo tienes dos trabajos más en edificios donde el problema venía de fuera hacia dentro. El listado completo está en el índice de intervenciones.
Picudo rojo en dos Phoenix canariensis de una villa. Saneado de la corona, endoterapia y revisiones cada ocho semanas.
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Comunidad con cinco nidos de gaviota y guano en toda la cubierta. Instalamos red perimetral cuando terminó la época de cría.
Leer el casoMándanos una foto del cordón y de la zona de apoyo de las vigas. Con eso se puede orientar el diagnóstico antes de programar la visita con instrumental.