Termitas subterráneas en las vigas de una possessió
Termita subterránea con galerías activas en tres jácenas. Tratamiento con cebo perimetral y refuerzo estructural de los apoyos.
Leer el casoAsí revisamos las palmeras de una villa de Portocolom atacadas por el picudo rojo. Cuando el daño se ve desde el suelo, el insecto lleva meses dentro y lo decisivo es si queda ápice vegetativo.
La propiedad llamó porque una de las dos palmeras de la entrada tenía las hojas centrales caídas hacia un lado, como un paraguas medio cerrado. La segunda parecía sana, pero al subir a inspeccionarlas vimos que las dos tenían actividad.
Portocolom pertenece a Felanitx, término vecino de Manacor, y aquí vemos lo mismo que en el resto de la costa de Llevant. Las palmeras ornamentales de jardín privado se podan en mala época y la herida fresca atrae al adulto desde decenas de metros.
Ninguna de estas decisiones es descabellada por separado, pero juntas dejan la palmera muy expuesta al picudo.
Hicimos la inspección desde plataforma y no desde el suelo. En la palmera sintomática el daño estaba avanzado, con la base de las hojas centrales cediendo al tirar de ellas y material fibroso y galerías bajo el peciolo.
La segunda palmera, que desde abajo parecía intacta, tenía una perforación reciente en la axila de una hoja y restos fibrosos. Detectarla en esa fase es lo que permite tratar con un pronóstico razonable en lugar de retirarla.
El picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) está sujeto a lucha obligatoria. Si se detecta un foco, hay que comunicarlo a la administración y seguir el protocolo establecido, tanto en el tratamiento como en la gestión de los restos vegetales.
El detalle del ciclo y de los síntomas por fase está en la ficha de tratamiento del picudo rojo.
El trabajo se planteó como una intervención de desinsectación en arbolado, con retirada controlada del material afectado.
Retiramos el tejido dañado y las hojas comprometidas hasta llegar a material sano, y eliminamos las larvas y los adultos que aparecieron durante el proceso.
El material vegetal retirado se gestiona según el protocolo, sin triturarlo en la parcela ni trasladarlo sin control, porque es la vía de dispersión más eficaz de la plaga.
Aplicamos endoterapia en el estipe (el producto se inyecta en el tronco) y un tratamiento dirigido a la corona, para combinar la acción sistémica con el contacto en el punto por donde entra el adulto.
Programamos una revisión cada ocho semanas durante el primer año, con reaplicación, porque una sola aplicación no protege la palmera durante toda la temporada.
El día del tratamiento todavía no se sabe si la palmera saldrá adelante; eso se confirma cuando empieza a emitir hojas nuevas.
| Revisión | Ejemplar sintomático | Segundo ejemplar | Acción |
|---|---|---|---|
| Semana 0 | Saneado de corona y endoterapia | Tratamiento preventivo y sellado de la perforación | Trampa de feromona en la parcela |
| Semana 8 | Sin nuevas galerías, corona estabilizada | Sin síntomas | Reaplicación programada |
| Semana 16 | Emisión de hoja nueva desde el centro | Sin síntomas | Se confirma el pronóstico favorable |
| Semana 32 | Corona en recuperación, porte irregular | Sin síntomas | Se mantiene el calendario |
| Mes 12 | Ejemplar recuperado, con cicatriz visible en el porte | Sin síntomas | Paso a revisión preventiva de temporada |
Revisamos siempre con el mismo método y en condiciones parecidas, para que lo que se observa en una visita se pueda comparar con la siguiente.
Cada semana de espera reduce lo que se puede salvar del ápice. Escríbenos con una foto de la palmera y el municipio: valoramos si cabe el saneado y la endoterapia o si toca retirarla antes de que el foco salte a las vecinas.
Las dos palmeras siguen en pie. La sintomática recuperó el ápice y emite hojas nuevas, aunque el porte quedó irregular durante un par de años. La corona tarda en recuperar su forma, y eso conviene explicarlo antes de empezar.
Este resultado no se puede asegurar en todos los casos, y en este tampoco estaba asegurado. Si el ápice vegetativo hubiera estado destruido, lo responsable habría sido retirar el ejemplar de forma controlada. Aquí llegamos a tiempo, aunque por poco.
La poda pasó a hacerse en los meses de menor vuelo del adulto y todos los cortes se sellan. También se instaló una trampa de feromona en la parcela. Por sí sola no controla la plaga, pero sirve de detector barato, y si captura algo hay presión en el entorno y toca revisar.
La propiedad aprovechó la visita para tratar los pinos del lindero, donde había bolsones de procesionaria a la altura del acceso peatonal. En los jardines del litoral de Manacor y su costa las dos cosas suelen ir juntas, y la procesionaria tiene además un riesgo directo para los perros de la casa.
Estos son dos trabajos más en exteriores y estructuras. Todos los publicados están en el índice de intervenciones.
Termita subterránea con galerías activas en tres jácenas. Tratamiento con cebo perimetral y refuerzo estructural de los apoyos.
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Comunidad con cinco nidos de gaviota y guano en toda la cubierta. Instalamos red perimetral cuando terminó la época de cría.
Leer el casoSi nos mandas una foto de la corona desde abajo y otra lateral, podemos valorar si hay margen de tratamiento o si el ejemplar ya no es recuperable.